Steeplechase Park


Steeplechase Park




El Steeplechase park fue un emblemático parque de atracción de Coney Island que abrió sus puertas para la temporada de 1987, este se encontraba en los suburbios de New York, fue el más longevo de los tres grandes parques de atracciones en Coney Island. Fue anterior a Luna Park y Dreamland por más de cinco años y superó al Luna Park, para entonces el único otro parque de diversiones que quedaba en Coney Island, por veinte años. El éxito de Steeplechase se basó en el principio de su fundador, George Tilyou, en hacer reír a sus visitantes de tal forma que quieran volver. 

Su atractivo era tan especial que todos los habitantes de Brooklyn y alrededores se agolpaban los domingos para ingresar a sus atracciones, estas se centraron en paseos grupales comparativamente simples y actividades slapstick que implican costos de mantenimiento significativamente más bajos y que no tuvieron que renovarse cada temporada. El parque de Tilyou atrajo a familias y grupos de amigos en el contexto de un ambiente seguro pero divertido a comparación de su contrincante Luna park. 

Steeplechase operó bien durante las siguientes cuatro temporadas, el gran número de visitantes que atrajo aumentó a medida que grandes multitudes se sintieron atraídas por West Brighton para visitar Luna Park y luego Dreamland, que se inauguró en 1903 y 1904, respectivamente. Tilyou incluso permaneció abierto todo el año durante el invierno de 1904-5, en contraste con Luna Park y Dreamland, manteniendo el agua de la piscina calentada hasta diciembre.

Pero aquí sucede algo misterioso, en la mañana del 28 de julio de 1907, un domingo en medio de la temporada, según oficiales de bomberos informaron que un cigarrillo pudo haber provocado el incendio que quemó gran parte de Steeplechase Park. Las causas del incendio nunca se pudo comprobar la verdadera causa real, ya que este era construido enteramente de madera y metal, en sus atracciones no contaba con nada mecánico o eléctrico que se le atribuye como la posible causa. 

Este incidente se extendió al este de los terrenos de Steeplechase y en el área de Bowery, arrasó Kensington Walk y siguió hasta Schweickert's Walk, llevándose consigo docenas de hoteles y negocios circundantes dejando un saldo de 35 vidas humanas que perecieron en el voraz incendio. En la distancia las multitudes al escuchar la noticia, se estima que 300,000 se dirigió a West Brighton en su día libre, en la época que la semana laboral era de seis días para ver los restos humeantes de Steeplechase.



Pero esto no acabó con el Steepleshase park, por el contrario, para aquellos residentes de Brooklyn se sintieron atraídos por la condición mórbida y lleno de destrucción que se encontraba el parque en el momento, de tal manera que paguen Tilyou cobraba un centavo por el acceso a las ruinas humeantes mientras se reconstruía el parque. Esto indudablemente atrajo al mismo tipo de multitud de Coney Island que pagó para ver recreaciones de inundaciones devastadoras, terremotos y erupciones volcánicas. 

Este emblemático parque siguió con sus puertas abiertas hasta que en la temporada de 1908 Tilyou reinauguro el "New Steeplechase" que contaba con una gran construcción denominada el pabellón de la diversión, un gran salón que en su interior contaba con un gran carrusel, un paseo en caballos mecánicos que recorren todo el lugar. 




 


La facha del Steeplechase fue modernizada para el verano de 1915, por una gran entrada de ventanas de cristal con una gran cara de un hombre con una sonrisa lúgubre, con grandes dientes y una enorme boca abierta con un sombrero en forma de carrusel, con unos grandes ojos que te miran fijamente y que lo podías ver a la distancia con unos árboles en el jardín de la entrada que en otoño, cuando estos eran despojados de sus hojas quedando solo ramas dando una apariencia aterradora más en las noches. 





Una de las atracciones que más acogida y más visitantes se aglomeraban a subir era la denominada ruleta humana, donde un grupo de aproximadamente cincuenta personas se sentaba en el centro y trataría de no girar hacia afuera mientras el disco giraba más y más rápido; o podrías subirte y bajar y luego reírte cuando tus amigos salieron detrás de ti, todo mareado por dar vueltas y vueltas en un bucle de metal en espiral que tenía 60 pies de altura. Pero esta peculiar atracción de la época trajo otra desgracia al parque ya que un pequeño de 10 años salió despedido del disco giratorio golpeándose la cabeza contra las barricadas de protección, posteriormente fue llevado a un hospital, pero por la gravedad de la lesión falleció. 






El Steeplechase luego de esta tragedia empezó un camino hacia el cierre de sus puertas, ya que surgieron leyendas que se observan espectros u orbes en las atracciones del lugar en las noches, de tal manera que los visitantes empezaron a acudir a él ya que decían que estaba maldito, esto y una crisis económica el lúgubre parque quedó en el abandono en 1958, que durante este tiempo atraco miradas no por sus atracciones, pero si por su aspecto que despertaba grandes temores hasta que en 1964, hoy solo es una leyenda ya que en este terreno jamás volvió a edificarse nada. 

Te atreverías a ver en la oscuridad de tu cuarto por 1 minuto el rostro sonriente del Steeplechase. 




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